lunes, 30 de marzo de 2009

El abrazo del aire, el toque de la briza, la libertar de la velocidad.


El aire tocaba mi rostro, sentía su roce, su fuerza, la frescura que mi cuerpo sentia en ese momento era como si el aire me abrazaba y me demostraba que aún hay aire para respirar.
Una vez más la vida me dio la oportunidad de disfrutar el aire, el agua, el sol, la briza del mar y el calor de la arena, me permitió caminar descalzo y sentir como cada granito de ella rozaba la planta de mis pies, me dio la oportunidad de sentir el sol en mi cuerpo y el sudor en mi cara, de caminar a lo largo del mar y disfrutar de la compañía... Me permitió dormir abrazado y despertar aún acurrucado en los brazos de esa persona que al caer la noche me acogía entre ellos y en el alba aún me demostraba su amor, sus ganas de amar y de compartir un pequeño instante de está vida.
El agua se tornaba de color azul, azul en cielo, azul como sus ojos, azul...

domingo, 22 de marzo de 2009

21 marzo 2009.


La velocidad del aire, el frío de la tarde, el olor a pino, un lugar nuevo, pero a la vez viejo, una boda, el clima perfecto (al menos para mí) la prisa por llegar, el recordar que en mis sueños estuve en este lugar y ahora... Ahí, sólo que en esta ocasión no fui solo, ahora percibo el olor a pino del campo, lo verde y frió de las montañas, ahora puedo ver el lago, de noche, pero lo veo, en fin sentir la emoción de ver a dos personas unirse por amor, he ahí el motivo de recordar un sueño lejano y he aquí estas letras expresando lo vivido.

jueves, 19 de marzo de 2009

Y así fue.


11 de ener09.
Esa mañana no dude ni un segundo en tomar mí mochila y dirigirme en tren hacia la llamada “The Second City”. La adrenalina que causó en mi cuerpo el saber que en algún momento al estar ahí estarías para poder compartir nuevamente esos instantes que te da la vida, la cual pareciera que fueron tan sólo un suspiro, pero a la vez quedan como reliquia en mi pensamiento.


sábado, 14 de marzo de 2009

It's one of the most unlikely love stories.

Hace algunos meses recibí un e mail de una amiga ya mayor, al menos unos 23 años mayor que yo, el mail contenía un video “X”, la cual lo vi y no me causo gran asombro. Después de casi cuatro meses llego a casa, enciendo el televisor, me relajo y observo uno de mis programas favoritos “The Oprah Winfrey Show” y es ahí donde vuelvo a revivir esta singular historia…

miércoles, 11 de marzo de 2009

Iron Man


Sería maravilloso si pudiera ser de metal, hierro o acero, tal como Iron Man, podría tener una mente de acero, la cual me daría la posibilidad de recordar casi nada, mi cuerpo no sentiría y mí corazón simplemente… No tendría, sería tan duro que ni el frio o calor podría afectarme, pero lamentablemente soy de carne y hueso, soy un simple ser humano, expuesto a todo y susceptible a los acontecimientos del día a día, al amor y al desamor... Simplemente quisiera ser libre en todo aspecto, libre de todos los eslabones que a lo largo de la vida voy creando.
Por ahora es casi imposible desprenderme de ellos.
Déjalo ir... que se lo lleve el viento.

lunes, 9 de marzo de 2009

Esta es la historia de Juanito, un niño como cualquier otro...



Al nacer Juanito no existía como tal, no había nadie que dijese, pensase o sintiese "ser Juanito". Simplemente existía un ser en total sintonía con el medio ambiente. Se sentía fusionado con todo lo que le rodeaba y en particular con su mamá. Para él: ella y él eran lo mismo. Respondía sensiblemente al medio que lo rodeaba, se sentía parte de todo.
Conforme fue creciendo se vio envuelto en un gran dilema: en primer lugar dejó de sentir que él y su madre eran uno solo, que formaban una misma entidad inseparable y, lentamente fue dándose cuenta de que él y ella formaban 2 entidades separadas y diferenciadas... esto ocurrió de forma gradual por supuesto, no fue de sopetón, sino que sucedió poco a poco, lentamente... Ahí fue conociendo y tomando forma algo que ahora nos parece muy familiar. Dos palabras de inmensa importancia en nuestras vidas: "Yo" y "Tú".
Primeramente Juanito comenzó a llamar "Yo" a su cuerpo, sus brazos, pies, labios, etc. pero lueguito más delante se dio cuenta que sentía muchas cosas, se enojaba, reía, lloraba, sentía placer al comer o defecar, etc, entonces lentamente fue poniéndole "Yo" también a esas sensaciones que vivía por dentro y... más tardecito comenzó a darse cuenta que podía ir a muchos mundos, estar en tantos sitios como quisiera, hacer infinidad de cosas con tan sólo imaginarlas y pensar en ellas y ni tardo ni perezoso llamó "Yo" a esos pensamientos, imaginaciones y sueños que tenía. Ese "Yo" iba creciendo y tornándose más y más complejo a medida que crecía y se relacionaba con su entorno inmediato, en especial con sus padres.
A cierta edad Juanito se vio en un dilema terrible, en una disyuntiva enorme, como si con unas tijeras invisibles hubiesen cortado su cuerpo en dos... Ciertas cosas que gustaba hacer no eran permitidas ni aceptadas: llenarse de lodo, romper los platos, gritar y reír a todo pulmón, correr por la casa. Comenzó a darse cuenta que por algunas cosas que realizaba era premiado y por otras, a veces hasta por las mismas, era castigado... Juanito no entendía porque no podía hacer lo que quería, lo que le daba la gana. Tenia ganas de llorar y su papá le decía: "los niños no lloran" Tenía ganas de gritar o de reír y su mamá de decía: "silencio, tu papá está trabajando" etc... Podría alargar el cuento inmensamente, pero vale decir únicamente que Juanito inmerso en este problema tuvo que escoger entre actuar o hacer unas cosas que no deseaba pero que lo calificaban de "bueno" y entre otras que lo calificaban de "malo". Tuvo que ceder gran parte de su vida en aras de no perder el amor, la aceptación y la valía a los ojos de sus seres amados, aquellos que en ese momento le parecían dioses que todo lo sabían, todo lo podían, todo lo hacían...
Juanito creó una estrategia adaptativa o contramanipulativa, es decir: un caparazón que le permitiera defenderse de lo que consideraba peligroso y la vez relacionarse con el medio y conseguir ser querido y aceptado. Construyó un personaje de ficción, acorde a lo que él creía le ayudaría a conseguir sus deseos o a no sentir tan duramente la frustración de no poder realizarlos; uno muy bueno, muy eficaz: toda una obra de arte que le ayudaba a relacionarse con su entorno inmediato y a conseguir en parte esa consideración positiva que necesitaba, o al menos, a no sentirse tan mal por no obtenerla. Lentamente y con el paso de los años fue perfeccionado su estrategia, agregándole colorido e identificándose con ese personaje de tal forma que desde entonces lo llama "Yo".

Con el transcurrir del tiempo, 20, 30, 40 o 50 años después, Juanito descubre información nueva que le permite darse cuenta que su forma de concebir, sentir y encarar la vida no es toda la realidad ni la única que existe. Que en el proceso de la formación de su personalidad, la misma que le ha permitido sobrevivir e interactuar con el medio ambiente, perdió o dejó de lado muchos talentos y virtudes y un mundo lleno de posibilidades. Se da cuenta que existen muchas formas de ver, sentir e interpretar la vida. Que cada ser humano la filtra e interpreta de forma distinta y que, sin embargo, comparte con los demás un cierta estructura en común.
Dicha estructura puede diferenciarse dentro de una de las NUEVE formas o estrategias distintas de encarar la vida y lo mejor de todo: descubre que es posible conocer cuál es el personaje, guión o libreto que ha venido representando durante toda la vida; y no sólo reconocerlo sino abrir un abanico enorme de posibilidades: para relacionarse, para actuar y desenvolverse, para responder de forma distinta a como lo ha venido haciendo durante mucho tiempo creyendo erróneamente que esa era la mejor forma de vivir; la única que existía. Recuperando así, la frescura, vitalidad, flexibilidad y espontaneidad en la forma de organizar y responder a la vida. Dicho de otra forma, pasa a ser director de la obra en lugar de ser un mero personaje.
Juanito comienza a darse cuenta que gran parte del sufrimiento que ha experimentado ha sido producto de la desconexión de si mismo, y por no saber quién es en realidad y vivir de acuerdo a una estrategia que en la infancia y en algún momento en especifico resultó de mucha utilidad pero ahora se ha vuelto obsoleta: le restringe, constriñe, encorseta y no le permite respirar. Y además, se da cuenta que la inmensa mayoría de los seres humanos están viviendo de la misma forma: representando un personaje que creen son ellos mismos. Lo cual no le da alegría porque ya sabemos que "mal de muchos es consuelo de tontos".
Entonces Juanito comienza a entender todo el cúmulo de experiencias que conforman su vida desde otra perspectiva y quizá a través de sumergirse en sí mismo, de Auto-conocerse y reconocer su patrón habitual de conducta pueda poco a poco ir despejando el camino y abriéndose hacia nuevas posibilidades de responder y responsabilizarse de sí mismo y de su vida. Puede que se dé cuenta y tome conciencia de que muchas de sus insatisfacciones provienen de responder de la misma forma a situaciones enteramente distintas, en lugar de hacerlo de forma sensible, espontánea y libre...
Tal vez entonces a través de ensayar en su propia vida, cambiar el rumbo, virar un poco... su vida comience a mostrar resultados más enriquecedores... En esas anda Juanito, probando formas alternas de relacionarse, de mirar y concebir el mundo, de sentir, vivir y expresarse.


(Jorge Mendoza. "Juanito y la Personalidad")

domingo, 1 de marzo de 2009

Caminos diferentes, hay mucho tiempo y espacio entre ellos





Desde lo más profundo de mi alma, escribo con lágrimas en los ojos y con un pequeño corazón roto.

Lloro por un adiós, lloro porque así lo deseo, lloro por mí, por mi soledad y por los sueños rotos que en algún momento construí en mi mente junto a un ente de magnifica alma, un ente de gran inteligencia, del cual aprendí a dejar ir, al menos físicamente porque por ahora y por siempre estará en mi corazón.

No sé si me dejó ir o simplemente yo mismo me alejé, no sé desde cuándo sucedió, no recuerdo si fue en la noche de otoño o en transcurso del invierno, no recuerdo…

¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué? mil y una vez más ¿por qué?

Por ahora aprovecharé la coyuntura para libar el dolor.