
Con restos del invierno me deje ilusionar con la primavera, faltando algunos meses para disfrutar del olor de las flores, el verde de los árboles y el brillo del sol, ahora en plena estación, el otoño esta más presente que en octubre (una más y van dos).
Ahora no sucedió nada, al menos no de mi parte, ahora disfruté más que los últimos mes, ahora fueron menos minutos, pero intensos, en esta ocasión me alejé tanto y a la vez estuve tan estrechamente ligado que por algún momento me sería imposible desprenderme. Hubo momentos en los que fui presa de los celos y la inseguridad, fui víctima del miedo y de la lejanía e inseparable amigo de la incertidumbre.
En este corto tiempo, fui tan lejos como pudimos llegar, Valle de Bravo, Acapulco, DF, mi casa, tú casa, mi hogar, el tuyo, cines, bares, pizzas, cafés, pasteles de chocolate, Costco, Sams, Walmart, Palacio, todas mis compras. La Condesa, Reforma, Santa Fe, calles, carreteras y miles de kilómetros en autopista, mucho tiempo compartido, mucho más del que esperaba y mucho más del que pudimos compartir.
Hoy no me duele, hoy simplemente quise escribir, hoy, ayer, y antier me lo dijiste una y otra vez, no era necesario decírmelo, no es necesario que te pasees con el teléfono mostrando tu felicidad a distancia, tus sueños lejanos, tu contacto a kilómetros de aquí, no es necesario saber de tu nueva ilusión, lo único necesario es saber que no hay nada más.
Por ahora aquí estaré, por ahora recordaré la flor de primavera en pleno invierno, fue mi primera flor, una rosa, color rosa, enorme, con gotas de rocío en los pétalos con ese olor natural, mi primera rosa, mi segundo aire, mi primera primavera, mi amor con edad otoñal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
http://afrebrchdm.blogspot.com/